Soy psiquiatra y tengo un trastorno afectivo bipolar. ¿Qué tiene eso de especial? Creo que es una ventana privilegiada a dos mundos que extrañamente la mayoría de las personas cree que no se toca. Como si los médicos fuéramos invulnerables (ejem, pacientes han dejado reclamos porque me enfermé alguna vez, pero eso es harina de otro costal) y no tuviéramos nuestros propios padeceres. Pero además, tengo algo en lo que me especializo, y eso me permite ver y verme desde la misma ventana. Entiendo más de los pacientes creen que entiendo (aunque eso no me hace ni de lejos comprenderlo todo) y esa es una ventaja para ellos y para mí.
Mi trabajo es hermoso (cada día lo encuentro más bello) y agradezco tanta confianza depositada en mí. Les iré dejando mis reflexiones de mis pequeños grandes encuentros (o de la vida, o de lo que sea). No es que mis pensamientos sean tan importantes para la humanidad, pero a alguien le pueden interesar.